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Organizaciones españoles exigen al gobierno de Sánchez respeto a la autodeterminación de Venezuela

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Las organizaciones españolas agrupadas en la plataforma Asamblea No a la Guerra en Venezuela, divulgaron ayer jueves un comunicado en el que exigen al gobierno de Pedro Sánchez que “respete la autodeterminación del pueblo venezolano, la soberanía de los pueblos y el gobierno democráticamente electo, y nos oponemos a cualquier tipo de injerencia extranjera”.

Recoerdaron que “hace 15 años el gobierno español promovió la invasión de Irak, a pesar de que millones de personas salimos a las calles para oponernos. Hoy, los partidos de la derecha alimentan irresponsablemente el odio y la agresión contra Venezuela, mientras que la mayoría de medios de comunicación transmiten una versión preconcebida de la realidad, a la altura del guión de esta estrategia de intervención”.

“Venezuela afronta hoy una seria amenaza de guerra. Estados Unidos ha llevado hasta la frontera con Colombia una escenificada “ayuda humanitaria” que oculta un plan de “invasión militar” del país con las mayores reservas de petróleo y de oro del mundo”, advierten las organizaciones españolas.

La Radio del Sur

A continuación el comunicado íntegro:

Venezuela afronta hoy una seria amenaza de guerra. Estados Unidos ha llevado hasta la frontera con Colombia una escenificada “ayuda humanitaria” que oculta un plan de “invasión militar” del país con las mayores reservas de petróleo y de oro del mundo.
Si bien Venezuela atraviesa una difícil crisis socioeconómica, en ningún caso puede considerarse una crisis humanitaria. La situación, que es grotescamente deformada por los medios de comunicación internacionales, se deriva en gran parte de las sanciones económico-financieras ilegales impuestas por Estados Unidos desde 2015, tras la decisión de Obama de declarar a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria”, y que posteriormente han sido ampliadas por Trump, con la complicidad y la anuencia de sus gobiernos aliados en América Latina y Europa. A estas sanciones se suman los impedimentos que enfrenta Venezuela ante el sistema financiero internacional y los mercados, como resultado de las amenazas y las acciones coercitivas de EEUU y la UE.
Ahora, el gobierno de EEUU, que es en gran medida responsable de la situación económica, ofrece 20 millones de dólares en supuesta “ayuda humanitaria” para Venezuela, y el Estado español 2 millones – lo que contrasta enormemente con los recursos que varias potencias occidentales le han bloqueado al país, estimados en más de 20 mil millones de dólares.
Estos planes de saqueo se valen de una oposición que en sus diversos intentos de derrocar al gobierno ha violentado todos los preceptos Constitucionales, y que ahora lidera un diputado que se ha “autoproclamado” como presidente “encargado”. Esta vulgar estratagema es respaldada por algunos gobiernos, incluido el del estado español, mientras EEUU insiste en que está listo para una intervención militar.

Venezuela afronta hoy una seria amenaza de guerra. Estados Unidos ha llevado hasta la frontera con Colombia una escenificada “ayuda humanitaria” que oculta un plan de “invasión militar” del país con las mayores reservas de petróleo y de oro del mundo.

Si bien Venezuela atraviesa una difícil crisis socioeconómica, en ningún caso puede considerarse una crisis humanitaria. La situación, que es grotescamente deformada por los medios de comunicación internacionales, se deriva en gran parte de las sanciones económico-financieras ilegales impuestas por Estados Unidos desde 2015, tras la decisión de Obama de declarar a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria”, y que posteriormente han sido ampliadas por Trump, con la complicidad y la anuencia de sus gobiernos aliados en América Latina y Europa. A estas sanciones se suman los impedimentos que enfrenta Venezuela ante el sistema financiero internacional y los mercados, como resultado de las amenazas y las acciones coercitivas de EEUU y la UE.

Ahora, el gobierno de EEUU, que es en gran medida responsable de la situación económica, ofrece 20 millones de dólares en supuesta “ayuda humanitaria” para Venezuela, y el Estado español 2 millones – lo que contrasta enormemente con los recursos que varias potencias occidentales le han bloqueado al país, estimados en más de 20 mil millones de dólares.

Estos planes de saqueo se valen de una oposición que en sus diversos intentos de derrocar al gobierno ha violentado todos los preceptos Constitucionales, y que ahora lidera un diputado que se ha “autoproclamado” como presidente “encargado”. Esta vulgar estratagema es respaldada por algunos gobiernos, incluido el del estado español, mientras EEUU insiste en que está listo para una intervención militar.

Al no haber podido vencer en las urnas, la oposición sigue buscando reducir por la fuerza una experiencia política que lucha por destinar los bienes estratégicos del país a las mayorías populares, a las clases más empobrecidas. Intervenir militarmente en Venezuela con estos fines podría desencadenar una guerra de proporciones imprevisibles, en abierta violación de las normas mínimas del derecho internacional.

Mientras Estados Unidos y el Estado español pretenden intervenir en decisiones que sólo le competen al pueblo de Venezuela, otros gobiernos como los de México, Uruguay, Bolivia o Sudáfrica proponen un diálogo fructífero en base al respeto a la soberanía de los pueblos. Venezuela es un estado independiente y soberano, cuya soberanía reside en el pueblo, como no puede ser de otra manera en una democracia. Nicolás Maduro cumple su legítimo mandato electoral luego de haber sido votado por más de 6 millones de venezolanos y venezolanas. El diputado Guaidó en cambio no se ha presentado a elecciones presidenciales.

Hace 15 años el gobierno español promovió la invasión de Irak, a pesar de que millones de personas salimos a las calles para oponernos. Hoy, los partidos de la derecha alimentan irresponsablemente el odio y la agresión contra Venezuela, mientras que la mayoría de medios de comunicación transmiten una versión preconcebida de la realidad, a la altura del guión de esta estrategia de intervención.

Por eso hoy, al igual que entonces, rechazamos la guerra, exigimos al gobierno español que respete la autodeterminación del pueblo venezolano, la soberanía de los pueblos y el gobierno democráticamente electo, y nos oponemos a cualquier tipo de injerencia extranjera.

Hacemos un llamamiento a la ciudadanía madrileña, a la de otros pueblos del Estado, y a la europea, para que nos movilicemos en defensa de la paz y la soberanía en Venezuela.
Por el Diálogo, la Paz y la Soberanía.

¡Para la Guerra Nada! ¡No a la guerra! ¡No en mi nombre!
Asamblea No a la Guerra en Venezuela
Madrid, febrero de 2019